Segunda y última fila Por: Maryclen Stelling

domingo, 29 de julio de 2018 12:57 pm

“El despertar y salir a la calle a resolvernos la vida se nos ha convertido en una novela de terror”, me comenta una lectora. Despertar con miedo…y el miedo a despertar; el miedo al día a día, a la cotidianidad, a enfrentar un contexto hiperinflacionario; Miedo a la incertidumbre, a la inseguridad, a la ausencia de normas y controles. Vivir con miedo….

Además de la “aterrorizadora” vivencia diaria, es necesario destacar el alarmante contexto informativo que reseña la crisis y, sin querer queriendo, alimenta el miedo ciudadano. El FMI proyecta al país “estallido de inflación hasta 1.000.000%”… “La crisis económica no da señales de mitigarse”…Escenarios de la “acción devastadora” de la hiperinflación que  “no le extraña sin embargo a quienes padecen la crisis en carne propia”.  Según economista jefe del FMI para AL,  la situación del país es “similar a la de Alemania en 1923 o Zimbabue a fines de la década de 2000″. La OPEP informa que “la producción de la estatal petrolera, casi única fuente de divisas, cayó de 3,2 mbd en 2008 a 1,5 millones en junio pasado, impidiendo aprovechar la recuperación de los precios”. En ese contexto, se informa que la reconversión monetaria arrancará el próximo 20 de agosto, con la reducción de 5 ceros a la moneda.

A este cuadro económico se suman pronósticos políticos, que anuncian crecimiento de la pobreza y la protesta social, además  de incremento de  “los grandes flujos migratorios” hacia los países vecinos.

Los medios, alineados con la oposición política, califican de “críticas de la segunda fila” a las “voces del chavismo” que recientemente  han reclamado un giro económico. Resaltan maliciosamente que, aun cuando no figuran en el “cuadro cerrado” de los  dirigentes de la revolución, “la rabia que se siente a lo profundo del país está haciendo mella” en la alta dirigencia del chavismo. Voces segundonas que intentan “empatizar”  con un creciente malestar a lo interno del chavismo.

Desde la última fila, la ciudadanía, que  padece la crisis en carne propia, se encuentra sometida a versiones contrapuestas sobre las causas, soluciones y medidas que toma el Gobierno.  ¿Decisión acertada o experimento traumático y doloroso? ¿Medida correcta  o receta fracasada aplicada en otras latitudes?

Y, de cara al futuro incierto,  se reactiva el miedo en la última fila, ante la incertidumbre de una estabilización económica que, hasta ahora, no ha sido posible.

Maryclen Stelling

@maryclens

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