AD y AP defenderían Constitución vigente

lunes, 24 de septiembre de 2018 01:11 pm

Un nuevo texto constitucional propuesto por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), del que se conoce muy poco, ya está en el debate entre sectores de la oposición para dibujar estrategias ante un posible escenario de referéndum consultivo que buscaría reemplazar la Carta Magna vigente.

Ya hay reacciones desde sectores de la oposición, AD y AP son las primeras toldas en afirmar que están analizando su participación en un eventual referendo aprobatorio, no descartan entrar en el carril electoral para convencer al país en rechazo a la redacción de una nueva Constitución que viene trabajando la ANC desde el año pasado.

Desde Avanzada Progresista (AP), su líder, Henri Falcón, dijo a PANORAMA que si fuese el caso, “estamos obligados no solo desde las estructuras de los partidos, sino del país como un todo, a defender la Constitución de 1999 que es nuestro proyecto de país”, aseveró.

Falcón, quien ha insistido en defender el voto como instrumento de cambio político, advirtió que en un supuesto, se haría la convocatoria para la conformación de un gran comando nacional a favor del “no”, contra lo que pudiera ser “un desconocimiento de nuestro texto constitucional en atención a los requerimientos, y visiones erráticas y equivocadas del Gobierno y el Psuv”.

Por Acción Democrática (AD) se confirma que van un paso al frente ya que han tenido conversaciones con diversas organizaciones, dirigentes y ONG’s, como parte una consulta amplia para concretar una estrategia que forme parte de una acción colectiva, así lo expresó el jefe de la fracción parlamentaria del partido, Edgar Zambrano, a este rotativo.

“Ante los anuncios que se vienen conociendo de manera informal o trastienda de cuáles serían los objetivos finales, sin duda alguna que impulsa a los demócratas a hacerle frente a la pretensión de modificar la Constitución  para terminar de destruir lo que queda de país”, refirió.

Finalmente indicó que es un incentivo para que ningún sector quede excluido, ya que esto “aisla al país del contexto de nación democrática”.

Hasta ahora los propios voceros de la ANC han develado algunos puntos que estarían en la redacción de la nueva Constitución que está prácticamente terminada. Hermánn Escarrá, encargado de esta comisión, ha dicho en los últimos días que se incluye castigos severos a traidores de la patria, y la eliminación de la sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

También incluye la reorganización de los cuatro componentes de la Fuerza Armada Nacional, plantea la consulta plurinivel en el área de las comunas, municipios y estados, y toca una apertura en materia petrolera.

Con estas premisas, analistas políticos sostienen que es necesaria la participación de la oposición en esta consulta electoral y con muchos más retos deberá encarar el proceso tras haber llamado a la desactivación del voto durante las últimas elecciones.

Es más, el analista político, Carlos Raúl Hernández, cree que la llegada del expresidente español, Jorge Luis Rodríguez Zapatero, es para negociar el problema de la Constitución, y la posible participación de la oposición en el proceso del referéndum aprobatorio.

De este modo destaca la participación de la oposición en la nueva constitución ya que “los podría regir más adelante”. Hernández, señala que la consulta puede depender del Gobierno porque “yo creo que anda enredado con la materia económica, pero uno nunca sabe como son ellos y de repente para distraer la crisis lanzan el llamado de Constituyente, vamos a ver”.

Para el politólogo, Jesús Castillo, sería ideal que la oposición se unificara, aunque “estaría enredado” porque llamó a la desactivación del voto electoral con el Consejo Nacional Electoral (CNE), “si quisiera rechazar el texto constitucional tendría que explicar muy bien cómo llevar  a la gente a una elección para rechazar la Constitución o al mismo CNE”.

Según el especialista, el Gobierno tendría dos escenarios para convocar un referéndum de la nueva Constitución, uno el 9-D “sí solo quisieran que la Constitución fuera aprobada, aprovechan la convocatoria a elecciones de concejales, y la desactivación de la oposición en las elecciones (…), lo que sería altamente estratégico para dar jaque mate a la aprobación de la Carta Magna”.

En segunda instancia, indica que si ellos quisieran que no se aprobara, entonces “hay un escenario participativo y abierto en condiciones muy democráticas donde le facilitaría a la oposición los canales respectivos para participar en la elección”.

Castillo asegura que el texto constitucional cercena la descentralización, le da mucha más autonomía al poder central, y le da mayor participación a las decisiones gubernamentales centrales.

Si se sirviera la mesa electoral, sería el séptimo referéndum convocado en Venezuela desde 1999 y el quinto relacionado con un tema constitucional, cuando se aprobó en diciembre de ese año el texto constituido por 350 artículos, 33 capítulos, disposiciones derogatorias, transitorias y finales.

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