Notas para la descolonización Por: Ángel Daniel González

sábado, 27 de octubre de 2018 10:38 am

Esta semana se llevó a cabo en Caracas la III Escuela del Pensamiento Crítico Descolonial, que incluye lecciones de intelectuales de la talla de Enrique Dussel, argentino-mexicano y Ramón Grosfoguel, puertorriqueño, amén de nuevas importantes figuras como Juan José Baustista, boliviano, entre otros y otras. Ellos propusieron al presidente Maduro la creación de un Instituto Nacional de Descolonización. En este sentido, me permito hacer algunas notas sobre esta empresa, que considero de vital relevancia para el proceso político venezolano.

En primer lugar, toda iniciativa por la descolonización debe comenzar y partir del pensamiento de Simón Rodríguez, nuestro filósofo original y fundamental y precursor genuino del pensar decolonial, quien dejó a la humanidad un inmenso legado basado en su profunda preocupación sobre el “qué hacer” una vez que sobre las cenizas y la sangre de los patriotas se edificara una nación cuya permanencia estaría siempre en entredicho si no se consolidaba una identidad y una cultura de la libertad.

Entre los venezolanos propiamente pertenecientes al llamado Grupo Modernidad/Colonialidad están Edgardo Lander y Fernando Coronil, quienes figuran como fundadores de este movimiento. Por supuesto que hay muchos otros investigadores e investigadoras que no conozco pero también se inscriben en esta línea. Pero existen autores venezolanos que, si bien no se enmarcaron en la línea “decolonial” tiene una importante obra dirigida a la consolidación y afirmación de la cultura propia y la identidad, como por ejemplo Mario Sanoja, Iraida Vargas, Maritza Montero, Rigoberto Lanz, Esteban Emilio Monsoyi, Luis Beltrán Acosta, entre otros.Además, dentro del trabajo del Instituto de Descolonización y su importante tarea considero que deben ser estudiados a profundidad los trabajos de José Manuel Briceño Guerrero, Jacqueline Clarac, Ludovico Silva, Ángel Rosenblat, Mariano Picón Salas, Mario Briceño Iragorri, Enrique Bernardo Núñez, Salvador de la Plaza, y tantos otros nombres imprescindibles del pensamiento venezolano.

Pero es preciso asignarle especial atención al pensamiento y obra del maestro Luis Antonio Bigott, quien desarrolló una robusta visión descolonizadora precisamente en el área neurálgica del asunto: la educación. Su libro “El educador neocolonizado” (1975) debe ubicarse como pilar de este tipo de pensamiento. Este texto cuenta con una edición reciente del Fondo Editorial Ipasme, que también editó “Hacia una pedagogía de la desneocolonización”, del mismo autor. Bigott, alumno de Orlando Fals Borda y de Paulo Freire, desarrolló el concepto de “neocolonización” mediante una metodología propiamente decolonial y partiendo de la realidad viva y presente de los educadores venezolanos. Su obra proporciona una excelente guía para las labores del nuevo Instituto Nacional de Descolonización.

Ángel Daniel González
@ÁngelDanielCCS

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