Prohibido olvidar Por: César García

domingo, 25 de noviembre de 2018 03:06 pm

Hoy les presento una reflexión en tonada salsera y para tal fin me valgo de la brillante letra de Rubén Blades y su tema: “Prohibido olvidar”. La realidad venezolana nos obliga, con apremio, a considerar esta sencilla frase que no trata sobre una sugerencia o un simple consejo; es más bien, un alerta que bajo ninguna circunstancia debemos dejar de considerar. Hoy más que nunca cada uno de los venezolanos tiene delante de sí este compromiso con el país: “Prohibido olvidar”.

Prohibido olvidar la miseria a donde nos han conducido producto de la insensatez que campea en las altas esferas de gobierno. Prohibido olvidar como se exacerbaron egoísmos y odios forjando una línea de animadversión dando paso a la irracionalidad que permitió estimular la fractura y división de una nación que ciertamente venía cargada con múltiples problemas, esta acción de la confrontación fue ejecutada con efectividad por un bando y luego imitada por el otro para finalmente vernos envueltos en rencores fratricidas que no nos dejan reencontrarnos y aun hoy, estamos escindidos aunque completamente unidos por los mismos y funestos padecimientos que soportamos como nación: hambre, penurias, carencias, escasez, inflación, empobrecimiento, muertes, desesperanzas, injusticias.

Tal panorama, presenta ante nosotros una serie de circunstancias, oportunas por demás, para que nuestra conciencia colectiva decida por sí misma, qué es lo que tiene prohibido olvidar; es decir, no la prohibición que un régimen o un gobierno en turno determinen para ella sino más bien, aquella prohibición que nuestra experiencia colectiva nos señale.

Por eso, en nuestra lista de prohibiciones debería considerarse:

  • Prohibido olvidar a todos aquellos políticos de oficio de la cuarta o de la quinta que solo han velado y siguen velando por sus intereses particulares y no por el interés nacional en la representación real de sus ciudadanos.
  • Prohibido olvidar cuántos de nuestros enfermos mueren hoy de mengua en los hospitales, cuántos de nuestros venezolanos siguen buscando afanosamente las formas de migrar, cuántos venezolanos siguen devorando a sus mismos compatriotas porque estamos en una guerra sin cuartel.
  • Prohibido olvidar en lo que se han convertido nuestras calles: antros de delito, de extorsión, de manipulación y de prevalencia del más fuerte o del que posee los medios para comprar la comida a los bachaqueros o cancelar el transporte a precios impagables. Y por supuesto, todos tienen su excusa: la inflación. Pero, y cómo se excusa cada hombre o mujer cuyo salario no le alcanza para cubrir las demandas de los demás.
  • Prohibido olvidar los aspectos positivos que ofrece la verdadera institucionalidad democrática y prohibido olvidar los aspectos negativos y perjudiciales que representa para una nación el control institucional de una sola visión política.
  • Prohibido olvidar que hemos incurrido en el craso error de dejarnos avasallar por una memoria histórica corta, con lo cual, el riesgo latente es volver a cometer errores similares para luego preguntarnos: ¿Y por qué nos pasó esto? Entonces, prohibido olvidar aquellos mensajes mesiánicos de esperanzas presentados por líderes carismáticos los cuales luego se han convertido en un triste y penoso chiste para la nación; ahora más que nunca, debemos estar alertas contra esos espejismos por lo tanto, prohibido olvidar aquellas disertaciones que nos colocan como sujetos cargados de victimización donde la culpa es siempre de otros y donde ellos se presentan como magos para resolver nuestros problemas, problemas que colectivamente debemos solucionar.
  • Prohibido olvidar como la justicia en los juzgados, en los centros policiales y en los centros penitenciarios resulta benéfica para el que pueda pagar por su favor.
  • Prohibido olvidar la fulana lista de empresarios de maletín que contribuyeron y colaboraron con el desfalco de las arcas de la nación.
  • Prohibido olvidar que ahora hay algunos que se dan golpes de pecho y se denominan disidentes.
  • Prohibido olvidar que hay una nueva élite pudiente producto del latrocinio que surgió de las filas del gobierno en turno.
  • Prohibido olvidar a los políticos que usaron como carne de cañón a muchos jóvenes que perdieron su vida en las manifestaciones que según el caso del gobierno eran guarimbas. Qué cosas, como cambian los contextos cuando se ejerce el poder.
  • Prohibido olvidar el deterioro ético, moral, ciudadano y hasta espiritual a donde la nación venezolana fue empujada con la utopía de pensamientos revolucionarios.

Bajo las circunstancias puntuales por la cuales atraviesa la nación cada venezolano de bien [que son muchos] tiene como obligación mínima tres prohibiciones: Prohibido rendirse, prohibido venderse, prohibido perder la esperanza de un nuevo amanecer.

“…pobre del país donde lo malo controla donde el civil se enamora de la corrupción. Pobre del país que con la violencia crea que puede matar la idea de su liberación. Pobre del país que ve a la justicia hecha añicos por la voluntad del rico o por orden militar. Cada nación depende del corazón de su gente y a un país que no se vende nadie lo podrá comprar… No te olvides”

(Rubén Blades / canción: “Prohibido olvidar”)

CesarG.opinion@gmail.com

25 de noviembre de 2018

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