¡TENED ÁNIMO…! Por: César García

martes, 11 de diciembre de 2018 12:28 pm

¡Tened ánimo…!

Fueron estas las palabras que Jesús compartió con sus seguidores [discípulos] cuando éstos se hallaban en una barca que era azotada tenazmente por fuertes olas y vientos contrarios.

Tener ánimo implica mostrar una actitud que no resulta acorde con las circunstancias adversativas que de manera temporal nos pueden afectar. Tener ánimo es mostrar energía, voluntad, esfuerzo y valor. Tener ánimo no implica necesariamente que se esté exento de las embestidas que en momentos puntuales pueden generarse a consecuencia de una depresión, angustia, preocupación, tristeza, decaimiento del espíritu o problema. Tener ánimo es aprender a sobreponerse aun y cuando los acontecimientos resulten aciagos. Tener ánimo es una actitud que se corresponde con una visión, pensamiento y leguaje correcto donde los aspectos positivos de la vida en ningún momento quedan descartados. Tener ánimo no es una acción sencilla pero tampoco imposible. Tener ánimo es una condición que nos corresponde de manera individual.

Consideraba el asunto de la barca, pues vi en esa escena, un reflejo de lo que hoy puede ser Venezuela en la mente de muchos de sus conciudadanos producto de las circunstancias poco ventajosas que manifiesta el panorama actual. Opto por reservarme una descripción de tal escenario pues sé, que cada venezolano de a pie lo conoce, lo vive y lo experimenta a diario; sin embargo, en medio de tal situación resulta oportuno considerar la necesidad de tener ánimo.

Hoy más que nunca resulta vital estimular a nuestros niños, a nuestros jóvenes y a nuestros adultos con una sencilla frase: ¡Tened ánimo! Eso implica, entender, que las cosas no van a cambiar como por arte de magia ni mucho menos con la idea de un mesianismo político, que la transformación y el cambio es una labor y una tarea conjunta que requiere del compromiso colectivo donde una visión verdaderamente integradora pero sobre todo democrática facilite el entendimiento de toda una nación a la cual le urge encontrarse, conectarse y asumirse como la verdadera protagonista de su destino político, social y económico.

Hoy pude traer ante ustedes un análisis sobre los resultados electorales del día de ayer, hablar de la abstención como un fenómeno electoral que nos brinda una vasta información sobre la actitud de los votantes y de cómo pueden surgir explicaciones que la avalen o desdigan de ella; no obstante, considere pertinente escribir esta sencilla frase en palabras de Jesús el Hijo de Dios: ¡Tened ánimo!

Tener ánimo para seguir creyendo y trabajando por la Venezuela que solo juntos podemos construir. Tener ánimo para fortalecernos con pensamientos esperanzadores llenos de posibilidad, de éxito, de propósitos, de objetivos y doblegar aquellos sentimientos negativos que quieren arrastrarnos a un estado de anomia nacional. Tener ánimo para no perder la fe y la esperanza en un mejor porvenir. Tener ánimo para trabajar por la restauración nacional. Tener ánimo para hablar con un lenguaje distinto al que campea por doquier: aliento vs desaliento. Tener ánimo para no dejarnos arrebatar aquella capacidad de soñar con imposibles que son posibles.

Hablemos de nuestra nación como un nosotros y con ánimo, fe y esperanza mantengamos una visión de futuro trabajando desde el presente: ¡Tened ánimo!

“Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario… Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

(Mateo 14:24,27)

 

CesarG.opinion@gmail.com

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