UN MENSAJE DE NAVIDAD Por: César García

lunes, 24 de diciembre de 2018 06:39 pm

Una vez más la tradición navideña se mueve con aquel espíritu que busca desentrañar o aflorar en el
corazón de las personas aquellos sentimientos cuya práctica continua y permanente, de seguro, nos
permitirían convivir en una nación en un plano más armónico; por supuesto, tal armonía no implica
necesariamente despojar a las personas de criterios individuales sino más bien aprender a trabajar
unidos en medio de la diversidad con un máximo propósito como es el bienestar nacional porque
finalmente la población que da vida a la nación venezolana es múltiple y variada, y eso mis apreciados
lectores, es nuestra mayor riqueza y fortaleza.
Nuestra mayor riqueza no son los abundantes recursos naturales que han sido colocados bajo nuestro
suelo ni lo son aquellos que se encuentran distribuidos a lo largo y ancho de nuestra geografía en su
fauna y su flora, nuestra mayor riqueza es el recurso humano y tal recurso resulta heterogéneo con
posiciones, creencias y apreciaciones diferentes; por ejemplo, algunos se inclinan a la izquierda, otros a
la derecha, estarán los extremistas de izquierda o derecha y los restantes sin interés político definido
pero que decisiva y categóricamente desean lo que todo venezolano anhela: bienestar, seguridad,
crecimiento y prosperidad.
Tal panorama nos recuerda lo disímil que es la población venezolana pero de seguro, no niega el
sentimiento y deseo central de la mayoría venezolana: paz, entendimiento, respeto, tolerancia y
resolución real [no retórica ni utópica] de los múltiples problemas sociales, políticos y económicos que
nos aquejan y afectan.
Así que, provechando estos días decembrinos donde suele darse paso a la reflexión, al recogimiento, al
reencuentro y al perdón resulta oportuno enarbolar temas como el amor, la paz y la fe pues ellos
parecen cobrar un valor significativo en esta época del año y ello puede entenderse ya que [según la
tradición] se evoca el solemne nacimiento de Jesús el Hijo de Dios como evidencia del amor que ha
mostrado el Creador por la humanidad.
Observemos a nuestro alrededor y veamos donde podemos ser solidarios porque ahora más que nunca,
como venezolanos debemos retomar el correcto entendimiento de la palabra solidaridad porque solos
no podemos afrontar esta avalancha de dificultades que se ha volcado sobre el país. Necesitamos de la
familia, de los amigos, de los vecinos. Necesitamos del otro como el otro necesita de mí. Necesitamos
consolarnos por la ausencia de aquellos seres amados que hoy no están en casa producto de lo que ya
sabemos pero sobre todo; necesitamos alentarnos con una correcta palabra de ánimo, aliento y fuerza
motivándonos a no desmayar albergando la convicción de que solo juntos nos podremos levantar y salir
adelante.
Así que, a los que están cerca y a los que están lejos les deseo una feliz navidad y un próspero 2019
rogando que las bondades del Altísimo resulten propicias a sus planes y proyectos en el venidero año,
alentándoles a no desmayar, a no rendirse y a no dar por perdido los sueños y metas que se han trazado.
¡Sigamos avanzando, trabajando y creyendo!
CesarG.opinion@gmail.com

Sobre Pedro Poller

[fbcomments]