Chile Metro al Infierno Por: Tulio Monsalve

jueves, 31 de octubre de 2019 11:32 am

Ancha debe ser la explicación que obliga dar la derecha en Chile sobre estos días 18, 19 y 20 y etc. de octubre de 2019. Nuestra duda es ¿cómo apoyar al sucesor de Pinochet, cuando de sopetón, pasa de una narrativa paradisíaca de economía, al desnudo de una revuelta que lo descubre impotente ?

Y revela el fracaso del modelo neoliberal, que en cuarenta años todo lo privatizó: salud, educación, agua, transporte, electricidad, autopistas, carreteras y la vida de la gente.

El pueblo acusa. Desarrolla una crisis política que le da escena y voz a la gente descalificada, pospuesta, maldita y ofendida tras cuatro décadas de terror militar.

Gente despreciada con una vida dura que impuso la tiranía neoliberal que Pinochet llevó a lo inadmisible. Y condenó al 95% de la población chilena a una vida muy precaria. Debido a que todo lo privatizó, con un sistema neoliberal, tiránico.

Es un sistema injusto que proporciona grandes beneficios para las élites y los grupos económicos. Modelo publicitado por los que se benefician de él, desde hace treinta años de democracia, y súmenle los 8 años de la sra. Bachelet que refrendó la más sombría desigualdad del universo, comparable a Uganda. Seres condenados a salarios bajos, pensiones irrisorias y un sistema educativo, el más caro e ineficiente de América Latina. Los jóvenes terminan la educación superior ahorcados, pagando los créditos por haber amortizado un promedio de $ 300 por mes para estudiar.

Surge la chispa. Una absurda subida del precio del pasaje de metro provoca toda esta catástrofe, y lo peor, Piñera responde, manda el ejército a la calle a matar gente, una pesadilla tipo Pinochet 1980.

Luego el terrorífico estado de sitio. El último recordado era de 1987. Hoy la reiteración de esta política lleva al infierno de 2019. Clima de lucha que contrasta con las frivolidades de la Zona de Providencia de Santiago.

Así, se glorifica contradicciones del modelo económico instalado en dictadura y respaldado por la clase política heredera de la oligarquía. Que revalida la Constitución del dictador y muestra inepta voluntad a modificarla. Solo la maquilla con leyes represivas que facultan a carabineros y milicos para ser garantes del “orden”. Nos conforta un verso de Neruda: “yo voy con las banderas / al llamado / profundo de mi pueblo! / Araucaria /araucana, / aquí me tienes! /”. Con o sin metro, luchando por la constituyente.

Sobre gabriel ybarra

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